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AL AMANECER
Resurgiendo de las sábanas dulces y reparadoras
de la muerte, recuerdo que soñé un poema.
Tiniebla del amanecer. Asa inasible.
Son versos que se quedan conmigo y se van
con el que soy cuando estoy muerto,
como aves en bandada al más allá,
a la estación total del sueño.
Y sé que al entrar de nuevo en la noche
azul habré de verlos otra vez
y no decirlos.
Y al amanecer soy sólo eso:
un roto que me encuentro
perdido.
de Matasellos, Edit. El Taller del Poeta
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